Estamos convencidos del futuro más brillante

La Convención sobre los Derechos de los Infantes adoptada en noviembre de 1989 estipula que “los infantes poseen el derecho de recibir la protección especial y asistencias y deben crecer en un ambiente familiar y la atmósfera de felicidad, amor y entendimiento.”

Sin embargo en muchos países, los infantes que deben ser objeto de protección especial de la sociedad se convierten en las primeras víctimas.

La sociedad capitalista que absolutiza el dinero y la ganancia por encima del amor al ser humano y el cálido afecto a la generación venidera sólo lleva enfermedades, dolores, ignorancia, oscurantismo, pobreza y hambre a los infantes que merecen con prioridad los beneficios sociales.

Presenciando tal realidad el pueblo coreano siente el infinito orgullo del país socialista en que vivimos y crece la futura generación y considera como un gran honor vivir y crecer en esta tierra.

Como es conocido el III Pleno del VIII Período del Comité Central del Partido del Trabajo de Corea efectuado en el pasado junio adoptó la resolución de mejorar e intensificar la política de crianza de los niños del Partido.

Adoptar la resolución relacionada con la crianza de niños en la reunión en que se abordan importantes asuntos concernientes a la existencia o ruina del Estado constituye la medida que sólo el Partido del Trabajo de Corea puede tomar y hacer todo por la generación venidera es la gloriosa tradición de la revolución coreana.

Hacer todo por los niños no es un trabajo que empezó ayer u hoy y toda la historia de la revolución coreana está llena del ardiente amor a la generación venidera y al futuro del gran Líder camarada Kim Il Sung y el gran General camarada Kim Jong Il que presentaron a los niños como reyes del país.

El gran Líder camarada Kim Il Sung que no escatimó nada por nuestros niños en aquel tiempo también en que no existían el Partido ni el gobierno ni el país abrazó en su regazo a los miembros del Cuerpo Infantil de Maanshan que pasaban mucho frío y hambre durante la ardua guerra antijaponesa y dijo que amar a la generación venidera significa amar al futuro, que nuestra patria será construida como un Jardín lleno de muchas flores por esos niños y que eduquemos y cuidemos mejor a la generación venidera por el futuro de la patria y de la humanidad e hizo todo por los niños.

¡Nuestro gran Líder camarada Kim Il Sung que en diciembre del año en que fue liberado el país dio instrucciones encarecidas de crear cuanto antes la guardería infantil y el jardín de la infancia pese a que estuvo muy ocupado y que cuando se creó por primera vez en nuestro país la guardería infantil tomó la medida de amor de nombrarla “Guardería Infantil 8 de marzo”!

Gracias a la gran consagración de nuestro gran General camarada Kim Jong Il que dijo que lo que nosotros exigimos que no se viva hoy por hoy, sino se viva hoy por mañana significa que se ame al futuro y luche por la generación venidera y que visitó incesantemente las lejanas líneas de defensa para proteger las sonrisas de los niños, en el período en que la patria sufría severas pruebas resonaron claramente las voces de aprendizaje en las escuelas y la camionetas de amor con la leche de soya acudieron a los niños emocionando al mundo.

Hoy día el estimado camarada Kim Jong Un, Secretario General del Partido del Trabajo de Corea hace resplandecer más el sistema de crianza y educación de los niños establecido y defendido por los grandes Líderes.

Ya que consideró el trabajo muy agotador para los hijos como un deber sagrado que nadie puede sustituir y un placer de toda la vida el estimado camarada Kim Jong Un, Secretario General del Partido visitó el peligroso terreno de construcción del hospital pediátrico sin hacer caso de las fuertes ráfagas de lluvia y siguió consagrándose en el camino por construir los asilos infantiles, orfanatos y escuelas como los mejores palacios de los niños en el mundo.

Es el noble propósito del estimado camarada Kim Jong Un, Secretario General del Partido que si todos los niños que nacen en esta tierra y las generaciones venideras se alimentan y crecen bien en las condiciones favorables desde su niñez, nuestra sociedad se pondrá más vigorosa y dinámica 20 o 30 años después y crecerá tanto más el poderío nacional de la RPDC.

Gracias al amor del Padre que se multiplica con el tiempo fue demostrada con mayor claridad la vitalidad del sistema de crianza y educación de los niños de nuestro país y en esta tierra resuena sin fin la canción de “Somos los más felices en el mundo” que cantan los niños como el himno de nuestra época.

En ese regazo del cálido sol nuestros niños crecen vigorosamente como protagonistas del futuro sin ninguna preocupación.

Por eso viendo a los niños alegres nuestro pueblo se convence aún más del brillante futuro de nuestra patria y se consagran con entusiasmo sin escatimar nada.