Los diplomáticos extranjeros en Corea visitan el hospicio y orfanato de Pyongyang  

Los miembros del Cuerpo Diplomático en Corea visitaron los días 1 y 2 el Hospicio y Orfanato de Pyongyang, construido como producto del noble amor del Partido del Trabajo de Corea por las generaciones venideras.

Ellos recorrieron varios puntos y presenciaron las funciones artísticas de los infantes.

El embajador cubano Jesús de los Ángeles Aise Sotolongo expuso así su impresión:

Tendría que decir que es un palacio. Ilustra primero la atención que el Mariscal Kim Jong Un, Secretario General del Partido del Trabajo de Corea y Presidente de Asuntos Estatales, junto al partido y el gobierno, presta a la infancia menor en este lugar.

Hay una preocupación permanente, en primer lugar por su formación intelectual de la edad temprana y la salud y la alimentación de los niños que se ven muy saludables y felices.

Se aprecia que lamentablemente son huérfanos y tienen una atención que les hace no extrañar esa condición.

¡Que mejor padre es el Mariscal Kim Jong Un!

El embajador ruso Alexandr Matsegora expresó como sigue:

Sé que en todas las provincias coreanas hay orfanatos como éste.

Admiro realmente este centro de crianza que facilita todas las condiciones excelentes para la vida de la población infantil.

La Dirección y el Partido del Trabajo de Corea no escatiman nada para los niños.

Pude constatar que en todas partes de este lugar están grabadas las huellas de atención personal del estimado compañero Kim Jong Un.

El embajador sirio Tammam Sulaiman recalcó así:

Atender a los huérfanos se presenta como asunto complicado y carga económica en otros países. Sin embargo, pese a la escasez de lo todo, la RPDC prioriza el tema de criarlos y les ofrece las condiciones de vida dichosa. Me quedé tan admirado al ver que enseñan aquí a los niños todas las cosas necesarias para las fases de guardería y jardín de infancia.

El consejero chino Cui Mingfeng recordó que el Secretario General Kim Jong Un atendió minuciosamente las condiciones de vida, estudio y cuidado de los huérfanos durante su visita al hospicio y orfanato, hecho que deja conocer bien su cálido amor por los niños sin padres.

Deseó que todos los matriculados crezcan felizmente en el regazo del Secretario General Kim Jong Un.