El representante permanente de la República Popular Democrática de Corea ante la ONU pronunció un discurso con respecto al problema de la reforma del Connsejo de Seguridad de la ONU

El representante permanente de la República Popular Democrática de Corea ante la ONU pronunció un discurso el día 16 en la plenaria del 75ª sesión de la Asamblea General de la ONU con respecto al problema de la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU.

El discurso va como sigue:

Sr. Presidente,

Ante todo, la delegación de la RPDC aprecia mucho los esfuerzos que está brindando Vd. para la exitosa realización de la reunión plenaria.

Esta reunión es un espacio muy importante donde el Consejo de Seguridad de la ONU hace balance de los resultados de sus actividades para la paz y seguridad internacional ante todos los países miembros de la ONU.

Tomando nota del informe presentado por el Consejo de Seguridad de la ONU y los resultados de las negociaciones intergubernamentales sobre la reforma del Consejo de Seguridad realizadas hasta el momento, nuestra delegación se propone a presentar nuestra opinión acerca de la agenda de esta reunión.

Primero, el Consejo de Seguridad de la ONU deberá materializar cabalmente en sus actividades la justicia internacional y la imparcialidad.

Hasta este momento que cuenta los 75 años de fundación de la ONU, el Consejo de Seguridad de la ONU no ha podido escapar de mal fama de ser un organismo no democrático y muy carente de la imparcialidad.

Como sabe todo, en el Consejo de Seguridad de la ONU guardan silencio sobre las ilegales invasiones y bombardeos aéreos contra los estados soberanos y los actos de masacre de los civiles causados por ello, mientras se cuestionan, siendo tergiversados como ¨peligro¨ contra la paz internacional, las justas medidas autodefensivas para la defensa de la soberanía e incluso las actividades de explotación pacífica del espacio.

Se intensifican también el abuso de la autoridad de intervenir hasta en los asuntos que no competen a su función tales como los problemas de los derechos humanos.

Hay que rechazar cabalmente el despotismo y la arbitrariedad de los estados específicos que intentan usar maliciosamente el Consejo de Seguridad de la ONU para la realización de sus objetos político-militares sin tener ni en mínima consideración a la Carta de la ONU y el derecho internacional y no debe permitirse más el doble rasero e parcialidad.

Segundo, la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU deberá realizarse en el marco del principio de asegurar suficientemente los derechos de representación de los países del no alineados y los demás en vía de desarrollo.

La composición actual del Consejo de Seguridad de la ONU no refleja la realidad de hoy en que en la cantidad de los países miembros se ha aumentado ampliamente desde la fundación de la ONU y, en especial, no refleja suficientemente el derecho de representación de los países no alineados y otros en vía de desarrollo.

Por lo tanto, los países en vía de desarrollo que forman la mayoría en la ONU deberán ingresar no sólo como país miembro no permanente del Consejo de Seguridad sino también como país miembro permanente para que ellos puedan elevar sus voces representando la comunidad internacional de manera equilibrada.

Hacer así es indispensable también para el aseguramiento de la imparcialidad y transparencia en las actividades del Consejo de Seguridad

En actual circunstancia en que en torno al asunto de la ampliación de los países miembros permanentes no se vislumbra perspectiva de solución a causa de las serias discrepancias de los países miembros, se considera razonable comenzar primero con la discusión de la ampliación de los países miembros no permanentes.

Tercero, en el caso de ampliar los países miembros permanentes no deberá admitir en ningún caso a tales países como Japón.

Japón es el país criminal de guerra que en el siglo pasado invadió a nuestro país y otros numerosos países e inició la Guerra del Pacifico causando así incontables desgracias y sufrimientos a la humanidad.

Este país arrastró por fuerza sólo en Corea a 8, 400,000 coreanos y masacró a un millón unos cientos mil de ellos y llevó a rastras a más de dos cientos miles coreanas como esclavas sexuales del ejército japonés, etc. y de esta manera cometió el mega crimen de lesa humanidad sin precedente en la historia de la humanidad.

Sin embargo, hasta el momento, Japón, no ha hecho la cabal petición del perdón e indemnización sobre su mega crimen de lesa humanidad cometido contra el pueblo coreano.

El propio intento de un país como éste de ingresar en el Consejo de Seguridad de la ONU cuyo objeto principal es la garantía de la paz y seguridad internacional y nada menos como país miembro permanente es una burla y insulto a la ONU.

Si Japón se convierte en el país miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU es obvio que este, lejos de contribuir a la garantía de la paz y estabilidad internacional, repetirá su pasado manchado de la invasión y expoliación y no existe ninguna garantía de que no habrá el desastre que llevaría el mundo a una nueva guerra.

Por terminar, nuestra delegación hace voto por que la discusión de la presente agenda contribuya activamente a reformar el Consejo de Seguridad de la ONU como un organismo imparcial y responsable.

Gracias.