Peligrosas maquinaciones del incremento de las fuerzas militares

Recientemente las maquinaciones del incremento de las fuerzas armadas de Japón están llegando en una etapa aún más peligrosa.

Hace poco el ministerio de defensa de Japón, bajo el pretexto de “enfrentar a las amenazas” de los países de alrededor incluyendo al nuestro, proclamó al espacio de cosmos, espacio cibernético y espacio electromagnético como el nuevo campo de defensa y se aferra a la investigación, desarrollo y compra de los armamentos ofensivos como los drones de combate em calidad de armamentos de la siguiente generación de ”Fuerza de Autodefensa”.

Se puede conocer intensivamente sobre las maquinaciones de incremento de armamentos de Japón que se hace cada día más abierto a través del gasto de defensa.

El ministerio de defensa de Japón decidió aumentar el gasto militar del año fiscal de 2021 a 5 billones 489, 800 millones¥, la máxima magnitud en la historia. Si lo analizamos detalladamente esto significa que va a invertir 72, 400 millones¥ y 35, 700 millones¥ en la militarización del espacio de cosmos y cibernético respectivamente y 124, 700 millones¥ en el desarrollo y compra de misiles.

En consecuencia, el gasto militar de Japón crece drásticamente desde 2012 en que Abe asumió el poder hasta el presente régimen de Suga.

Es evidente el propósito de Japón que, comentando sobre la “amenaza” y “cambio del ambiente de seguridad” de los países de su alrededor, incrementa las fuerzas armadas.

El hecho de que a la par del incremento de gasto de defensa fijó al espacio de cosmos, espacio cibernético y espacio electromagnético como un nuevo campo de defensa y que se aferra a la investigación, desarrollo y compra de armamentos ofensivos persigue el propósito de poseer la capacidad de ataque preventivo y convertir a la “Fuerza de Autodefensa” en la fuerza del carácter ofensivo a toda costa y así tomar la supremacía militar no solo en la región sino a la escala mundial.

No hay ninguna garantía de que eso no galope nuevamente hacia la invasión al extranjero.

La sociedad internacional está dirigiendo la mirada de alerta sobre el hecho de que se hacen más espesas las hierbas venenosas de revanchismo en el clima y suelo político de Japón en que recorren los “fantasmas” del Santuario Yasukuni y rondan nuevamente y heredan el poder los descendientes del país criminal de guerra que fueron inculcados por el concepto histórico militarista.

Cada cual responde por sus actos y quien siembra recoge.

Los tipos que a pesar de que ocasionaron atroces calamidades al pueblo coreano y a los países asiáticos amontonan un crimen sobre otro sin la clara petición de perdón e indemnización recibirán un castigo merecido por los grandes delitos.

Japón tiene que saber claramente sobre la consecuencia catastrófica que se le puede generar por aferrarse a las peligrosas maquinaciones de incremento de las fuerzas armadas vertiendo el gasto de defensa de un monto astronómico hasta en el espacio de cosmos como si le fuera poco lo perpetrado en el cielo, tierra y mar.

 

Ra Guk Chol, investigador del Instituto de Estudio sobre Japón del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular Democrática de Corea