El horrible estado real de EE.UU. que aflora aún más por la crisis de la pandemia

En medio de que se empeora aún más la crisis de la pandemia en los EE.UU., se inundan los actos de violación de derechos humanos de todo tipo poniendo al descubierto completamente el aspecto real de los EE.UU. como la pésima tierra estéril de derechos humanos en el mundo.

Según el informe que el 30 de agosto publicó el Buró Federal de Investigación de los EE.UU. en base de los datos presentados por 15,000 organismos judiciales de todos los lugares de los EE.UU., el año pasado, la cantidad de los crímenes de odio contra los norteamericanos del origen africano llegó a una cifra de 2,755, la cual se incrementó en 42% en comparación con la cifra de 1,930 de 2019, año en que se produjo la pandemia maligna, así como la cantidad de los crímenes de odio contra los norteamericanos del origen asiático llegó a una cifra de 274, la cual se incrementó en 73% en comparación con la cifra de 158 del año anterior.

La suma de los crímenes de odio anotó el máximo récord después del 2008 llegando a una cifra de 7,759, la cual se incrementó en 6% en comparación con la cifra de 7,287 del año 2019 y, sobre todo, la cantidad de los crímenes de toda índole del carácter de odio racial y nacional ocupó la proporción más alta con el 61.9%.

Se dice que son diversos los motivos de los crímenes de odio como la discriminación sexual y el prejuicio religioso.

Con respecto a esto las prensas norteamericanas plantean que sería considerablemente mayor la cifra real de los crímenes ya que los organismos judiciales de cada región no tienen la obligación de presentar todos los datos de los casos al Buró Federal de Investigación.

Para colmo de males, recientemente llegan a punto de estallar los disgustos sociales respecto al problema de prolongación de la medida de la moratoria de evicción que tomó la Administración.

Con el propósito de aplacar los descontentos dentro del país causados por la expiración de la moratoria de evicción, la Administración y el Centro para el Control y Prevención de las Enfermedades de los EE.UU. publicaron en julio pasado que prolongaban por 60 días más la dicha medida en las regiones afectadas gravemente por la pandemia. Entonces las corporaciones de arrendamiento de bienes inmuebles y de mediación de esos bienes se opusieron a tal prolongación y lo acusaron a la Corte Suprema Federal de los EE.UU.

La Corte Suprema Federal de EE.UU. dictó la sentencia de que el Centro para el Control y Prevención de las Enfermedades de los EE.UU. no tiene la autoridad legal para prolongar la moratoria de evicción y la Administración necesita el permiso del Parlamento para prolongar la medida correspondiente. Esta sentencia puso de nuevo a millones de habitantes en una situación de la mudanza forzada.

A pesar de tal situación la Administración sólo se impacienta por evadir las censuras que se les dirigen e imputar la responsabilidad diciendo que el gobierno del estado y las correspondientes autoridades locales tienen que tomar las medidas urgentes.

Con respecto a esto la sociedad internacional valora que el problema no reside en una o dos manzanas sino en el propio manzanal.

Los EE.UU. tendrán que corregir primero la deteriorada situación de derechos humanos en su casa antes de amonestar impertinentemente a otros.