Un desafío frontal a la sociedad internacional y extremidad de la vulgaridad moral

El 28 de septiembre pasado se instaló la estatua de niña esclava sexual del ejército japonés en Berlín, capital de Alemania.

El problema es que las autoridades incluyendo al secretario en jefe del gabinete de Japón estupefactos sobre este hecho se impacientan y se inquietan por lograr el retiro de la estatua de niña esclava parloteando que va a “exigir su retiro” y “aplicar acciones como explicar la posición de Japón acercándose a diversos sujetos relacionados.”

Si hablamos sobre la estatua de niña esclava sexual del ejército japonés, este es el reflejo de la voluntad de la amplia sociedad internacional que sostiene no perdonar en absoluto el atroz crimen de esclavitud sexual de Japón.

El acto de Japón, es no solamente un desafío frontal a la sociedad internacional, sino también un acto descarado que perjudica nuevamente los universales derechos humanos de las mujeres y la más alta expresión de la vulgaridad moral.

Entrando en la década de los 90, en medio de que fueron descubiertos todos los aspectos del crimen de la esclavitud sexual del ejército japonés, en 1993, Kono, secretario en jefe del gabinete de Japón de aquel entonces, publicó un diálogo en la que reconoció y reflexionó sobre este hecho.

El acto del forzamiento de la esclavitud sexual de Japón, sin precedente en la historia de guerra mundial, es nada más y nada menos un atroz crimen de violación de derechos de las mujeres que provoca la indignación de todo el mundo y que fue ejecutado como una política de estado bajo la participación directa del gobierno y autoridades militares desde el principio hasta el fin.

Lo comprueban claramente los hechos de que se revelan incesantemente muchos documentos e imágenes de animación como el documento titulado “el reclutamiento de los personales requeridos para el manejo de la estación del consuelo” que fue elaborado el 4 de marzo de 1938 por el buró de asuntos legales del Ministerio de Guerra de Japón y que lleva hasta el sello de aprobación de Hiroshi Imamura, jefe de estado mayor, y Umezu, director del buró de asuntos legales, el “decreto real”No.300 del “emperador” sobre la reorganización de la estructura del Ministerio de Guerra con el propósito de manejar los trabajos relacionados con la “estación del consuelo” militar en marzo de 1942 y el telegrama del período de guerra del 12 de marzo de 1942 en que el comandante del ejército imperial de Japón acampado en Taiwan solicita a Tojo, primer ministro, los personales requeridos para la administración de esclavas sexuales, entre otros.

Es una innegable realidad que incontables damnificadas de esclavitud sexual que vivían en nuestro país y en otros países cierran dolorosamente los ojos maldiciendo a Japón sin poder descargar el rencor de toda la vida.

¿Que es la posición que dicen que quiere explicar Japón a la sociedad internacional, ni siquiera reconoce sobre los hechos criminales de haber obligado la vida de esclavitud sexual secuestrando a cientos de miles mujeres y ha borrado sobre este hecho hasta en los libros de texto?

¿Realmente tiene Japón el derecho y la cara de balbucir sobre la “defensa de derechos de las mujeres” en el escenario internacional como la ONU?

Preguntamos si las autoridades de Japón, repitiendo los cínicos actos de la denegación del pasado, no sienten penas y culpas frente a las claras pupilas de sus madres que les han dado luz y los han criado y sus hijos.

En agosto de 2014, el Comité de las Naciones Unidas Para la Abolición de la Discriminación Racial exigió al gobierno de Japón suficiente indemnización a víctimas de la esclavitud sexual y someter al juicio a los responsables, así como en mayo de 2017 el Consejo de Derechos Humanos de la ONU publicó un informe en la que critica al gobierno de Japón que aprobó abiertamente en la calificación estatal al libro de historia que tergiversa el crimen de esclavitud sexual.

¿Que demuestran los hechos de que se expanden aún más hacia todos los lugares del mundo los movimientos internacionales que condenan el crimen de la violación de derechos humanos de Japón tales como en varios países y regiones del mundo incluyendo a Alemania y Canadá se levantan estatuas de niña esclava sexual y monumentos de recordación e inclusive en los Estados de California, Michigan, Georgia y ciudades de San Francisco y Nueva York de EE.UU. , país aliado de Japón, se adoptan resoluciones de instalación y de aprobación de la instalación de la estatua de niña esclava sexual?

Por mucho que Japón procure para retirar la estatua de niña esclava, no se encubrirá en absoluto el crimen de lesa humanidad de gran magnitud especial sin precedente en la historia ni tampoco se curará la adolorida lesión grabada en el alma de los pueblos asiáticos.

Cuanto más Japón se aferre a los baratos fraudes por encubrir los crímenes del pasado tirando algunos dineritos tanto más se enfrentará ante las condenas y rechazos de la sociedad internacional.

 

Cha Hye Kyong, investigadora del Instituto de Estudio sobre Japón

del Ministerio de Relaciones Exteriores de

la República Popular Democrática de Corea.