Comunicado de la Misión Permanente de la República Popular Democrática de Corea en la Oficina de Naciones Unidas en Ginebra y Otras Organizaciones Internacionales en Suiza con respecto a que se ha adoptado coercitivamente la “resolución de derechos humanos” contra la República en la 46ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU

La Misión Permanente de la República Popular Democrática de Corea (RPDC) en la Oficina de Naciones Unidas en Ginebra y Otras Organizaciones Internacionales en Suiza publicó un Comunicado con respecto a que las fuerzas hostiles adoptó coercitivamente una vez más la “resolución de derechos humanos” contra la República en la 46ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

El Comunicado va como sigue:

La Misión Permanente de la República Popular Democrática de Corea niega y rechaza categóricamente la “resolución de derechos humanos” contra la República, un documento ilegal y arbitrario de complot político adoptado forzadamente en la 46ª sesión del Consejo de Derechos Humanos.

La extremadamente perversa campaña de “derechos humanos” contra la RPDC armada por la Unión Europea y países occidentales que, dando obstinadamente la espalda a la clara realidad de nuestra República, andan abrazando miserablemente a las escorias humanas que no llegan ni a un puñado, provoca gran indignación de todo el pueblo coreano.

Este imprudente alboroto de derechos humanos constituye el colmo del último intento desesperado de los perdedores de la historia que tratan de denigrar el digno prestigio de nuestro Estado que día a día da saltos ascendentes y bloquear el majestuoso avance de nuestro pueblo hacia la victoria de la causa socialista.

En nuestro país en que la política de la doctrina de dar primacía a las masas populares constituye el método principal de la política, todos los lineamientos y políticas se elaboran a base de las opiniones y demandas del pueblo y todas las labores se efectúan conforme al principio de priorizar al máximo y absolutizar las comodidades e intereses de los pueblos.

Aunque vida no es todavía abundante, todo el pueblo está unido en una gran familia harmoniosa y comparte juntos las penas y alegrías y se abre el camino de prosperidad con sus propias manos. Esto constituye la genuina imagen de nuestra sociedad.

El intento de medir la situación real de derechos humanos de nuestro pueblo con la regla de derechos humanos de estilo occidental es una tontería equivalente a la de un niño de 3 años que trata de evaluar la capacidad de un universitario.

Hacemos claro que los verdaderos culpables que deben sentarse en el banquillo del acusado de derechos humanos son los propios países promotores de la “resolución de derechos humanos” contra la República.

Hoy día el mundo presencia claramente actos criminales de toda índole arraigados en la ideología de extremo odio al ser humano tales como las horribles discriminaciones raciales, xenofobia, odio al islamismo, crímenes de armas de fuego y brutalidades de represión de los policías que tienen lugar en los países occidentales que se jactan de ser países adelantados en los derechos humanos.

Las crueles realidades del mundo occidental comprueban que el sistema del aseguramiento y la norma de derechos humanos de estos países implican serios problemas.

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU, tomando a la imparcialidad y objetividad como la misión fundamental de sus actividades, tiene que esforzarse para que el escenario internacional de derechos humanos sea debidamente un campo que sirve a la protección y promoción de los genuinos derechos humanos y no deberá tolerar en absoluto las coacciones y arbitrariedades de algunos países y fuerzas selectas.

Al margen del poder estatal no existen los derechos humanos.

El pueblo del país, cuya soberanía estatal es agredida y arrebatada, pierde todo lo precioso y es forzado al trágico destino en medio de la inestabilidad social acarreada por la guerra, esto constituye la dolorosa lección de la historia política internacional contemporánea.

Al igual que antes, iremos enfrentándonos con firmeza hasta el final tomando todo tipo de medios y medidas disponibles frente a las viles maquinaciones de complot de “derechos humanos” de las fuerzas hostiles contra la RPDC.

Le será bueno al Occidente dedicarse a sus quehaceres en lugar de intervenir de manera imprudente en los asuntos internos de otros países balbuceando como muletillas el caduco cacareo de “derechos humanos”.