No hay la necesidad de conversar más con EE.UU., ratifica Choe Son Hui

La “Cumbre RPDC-EE.UU.”, palabra que se desaparecía hasta en nuestra mente, flota desde hace unos días como tópico centrando la atención de la sociedad internacional.

Por una parte, aparece la gente que expone prematuramente su intención de servir de intermediaria sin tener ninguna conciencia de lo que piensa nuestro país, parte directamente interesada. De otro lado, se escucha el rumor de que la capa gobernante de EE.UU. está de acuerdo con la necesidad de celebrar la cumbre bilateral antes de las elecciones presidenciales de su país.

Se ven también los utópicos que consideran posible el cambio de la medida de desnuclearización de la RPDC con el relajamiento condicional de la sanción expresando la esperanza de que puedan recibir un “regalo de sorpresa de octubre”.

Me quedo aturdida ante el hecho de que se divulga el rumor de la cumbre, que ignora la actual situación de las relaciones de ambos países, en el momento tan delicado como ahora en que la menor equivocación o traspié puede causar consecuencias fatales e irreparables.

¿Cómo será posible el diálogo o las negociaciones con EE.UU. que mantiene obstinadamente la política hostil contra la RPD de Corea sin hacer caso de los acuerdos ya alcanzados en las cumbres?

Aunque no nos reunamos de nuevo con EE.UU., está claro con cuál artimaña se nos acercará ese país que no tiene la voluntad de tomar la decisión valiente de hacer nuevo panorama de los nexos con nuestro país.

Sería una equivocación si ellos piensan todavía que podrán movernos a su conveniencia con las propuestas como negociaciones.

Ya tenemos elaborado el cronograma estratégico más detallado para controlar la amenaza prolongada de la parte norteamericana.

La política de nuestro Estado no se ajustará ni se alterará por el variable externo como la agenda política interna de alguien.

No hace falta hablar mucho.

Es innecesario hablar con EE.UU. que considera el diálogo bilateral como aparato para manejar su crisis política.

4 de julio del año 109(2020) de la era Juche
Pyongyang