La real situación de derechos humanos peculiar de Japón

Vivir en una sociedad donde se garantizan los genuinos derechos del ser humano y todas las personas poseen iguales derechos constituye un precioso sueño de la humanidad.

Sin embargo, en el Japón propio aún no se garantizan las universales libertades y derechos democráticos y debido a ello Japón se está convirtiendo en el terreno estéril de derechos humanos en que se proliferan odio y chovinismo abierto y profundamente arraigado contra otras naciones.

Hace poco, se reveló un acto de violación de derechos humanos contra los extranjeros en el campo de reclusión de Nagoya, lo cual consternó al mundo. Se produjo un incidente en que un indonesio que había entrado en Japón con el propósito de solicitar la atribución de “calidad de refugiado” murió por causa desconocida al cabo de 5 días de haberse sido encerrado forzadamente en el campo de reclusión.

Tal incidente no es algo que ocurre por primera vez en Japón, ya que 19 hombres de los “emigrantes” recluidos después del año 1997 engendraron la tragedia de suicidarse por no poder aguantar más la pesadilla del campo.

La prensa transmitió que la realidad en que los recluídos extranjeros se mueren a causa de las terribles comidas que se asemejan a los piensos de animales carentes de condiciones higiénicas y de todo tipo de injurias, maltratos y golpes hace recordar al campo de concentración de muerte de la Alemania Nazi.

Por otra parte, se tornan en un problema internacional los hechos de que en EE.UU., Europa y otros países, los cónyuges japoneses casados con los extranjeros ”raptan” a sus hijos y se largan desdeñando los procedimientos legales de los países correspondientes. Tales casos han sobrepasado una cifra de no menos de 400, 000 si tenemos en cuenta solo el año 2005.

En julio pasado, la Unión Europea adoptó una resolución con la aprobación de la mayoría, cuyo contenido consiste en que Japón comete negligencia en el cumplimiento de la Convención sobre los Derechos de Niños y “Convención de Hague”(prohíbe la llevada unilateral de hijos por los padres cruzando las fronteras) que Japón ratificó en 1994 y 2014 respectivamente y el correspondiente reajuste de las leyes nacionales.

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU también, señalando los actos del gobierno de Japón que rechaza a los extranjeros y se entrega a las violaciones de sus derechos humanos, le aconsejó su rectificación.

Sólo a través del hecho de que recientemente en Japón, las autoridades judiciales hicieron una sentencia judicial que protege y ampara el proceder de las autoridades educacionales que decidieron excluir a los estudiantes de las escuelas coreanas en la aplicación del sistema de ayuda a las escuelas secundarias, se puede conocer muy bien sobre el injusto sistema jurídico y pésima situación de derechos humanos en Japón

Los principales medios de prensa del mundo evaluaron que la sociedad internacional alza un gran coro de crítica con respecto a la situación de violación de derechos humanos de Japón que sin tener ni la mínima consideración a los derechos internacionales se comporta de una manera comparable a la del molinero que se empeña en hacer que el agua corra sólo a su molino.

Que se haya engendrado y se haya hecho un mal crónico debido al chovinismo nacional y las depravaciones e inmoralidades de toda índole constituye la real situación de derechos humanos peculiar de Japón.

Japón carece de derecho a pronunciar disparates sobre los derechos humanos de otros en la escena internacional.

 

Min Gyong Mu, investigador del Instituto de Estudio sobre Japón del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular Democrática de Corea