Dónde radica la causa de la pobreza

Erradicar todo tipo de pobreza y disfrutar plenamente la real civilización y bienestar constituye el anhelo y aspiración secular de la humanidad.

Partiendo de esto en 1992, en la asamblea general de la ONU se fijó el día 17 de octubre como día de la liquidación de la pobreza internacional y decidió intensificar con motivo de este día las actividades por hacer conocer a todos los países, especialmente los países en vía de desarrollo, la necesidad de la liquidación de la pobreza.

Aunque existen varios factores de la pobreza que hoy día proliferan en los países en vía de desarrollo, hay el factor de mayor peso que el mundo no debe pasar por alto.

Es precisamente la injerencia política y económica de las fuerzas foráneas.

La liquidación de la pobreza que viene siendo una de las causas que suprimen la estabilidad y desarrollo del estado y sociedad y una de las raíces del desorden social, violencia, guerras internas, y conflictos se basa en el aseguramiento de la soberanía de la nación y el sostenible e independiente desarrollo de la economía.

Sin embargo, si pasamos la vista por el mundo la soberanía y dignidad de muchos países en vía de desarrollo son violadas abiertamente por las fuerzas foráneas y a causa del desorden y caos sociales, violencias, conflictos, depresión económica y paralización de las producciones generadas debido a ello, los pueblos se hunden en el abismo de la pobreza.

En varios países como Libia, Siria y Afganistán que con sus soberanías violadas, se convirtieron en víctimas de la intervención en los asuntos internos y la conspiración del derrocamiento del estado de las fuerzas exteriores, crecen drásticamente el número de los pobres y refugiados en medio del remolino de inestabilidad política, guerras internas y conflictos que se producen caóticamente aprovechándose del desorden del poder del estado.

Recientemente los personajes de alto rango de nivel gubernamental y portavoces de Bielorrusia, Uganda y Congo Democrático, condenando enérgicamente el hecho de que las fuerzas del exterior concediéndoles abiertamente los soportes a las fuerzas opositoras las incitan a la violencia y extremismo y los diplomáticos del occidente realizan abiertamente en colectivos las injerencias en los asuntos internos y amenazas sobre el régimen constitucional y problemas electorales de sus países, aclararon la posición de no permitirlo en absoluto.

La política de subyugación económica neocolonialista, hegemonismo y los métodos de coerción unilateral también constituyen el origen de la pobreza que extermina el desarrollo y la prosperidad del mundo.

En julio pasado, el secretario general de la ONU mencionó que dentro del sistema del comercio internacional aún existen vestigios del colonialismo y los países que en tiempos pasados sufrieron la dominación colonial enfrentaron hoy día un colonialismo del nuevo tipo en la cual ellos se ven atados a la producción de materia prima y productos técnicos de bajo nivel.

Los especialistas evaluaron que el orden económico internacional manipulado por estados selectos ofrece grandes beneficios a los países desarrollados atribuyéndoles con prioridad baratos recursos y manos de obra y acceso a los mercados, pero a los países en vía de desarrollo solo les ofrecen préstamos de alto porcentaje que con su capacidad financiera y económica no pueden digerir de ninguna manera y le imponen relaciones económicas desequilibradas, causándoles sólo la crisis de deudas y el circulo vicioso de la pobreza.

El 25 de septiembre, en una entrevista con la agencia de noticias de un cierto país, el portavoz del gobierno de Uganda, criticando que algunos estados selectos intentan seguir monopolizando las posiciones hegemónicas, intereses económicos y manos de obra en África abusando la superioridad tecnológica y económica, mencionó que debido a tal hegemonismo el mundo sufre sólo incesantes conflictos, pobrezas de largo período, dolores y desgracias sin poder gozar nunca un momento pacífico.

Como muestra la actual situación internacional, el problema de la liquidación de la pobreza no es un simple problema que se limita solo al país correspondiente sino un problema internacional de calidad general y de gran importancia al que todo el mundo tiene que prestar atención y todos los países tienen que resolver colaborándose entre sí.

Nadie regala la justicia y prosperidad y tampoco se logran por sí solos.

Cuando los países en vía de desarrollo vayan oponiéndose a las injerencias políticas y económicas de las fuerzas del exterior y estableciendo la sólida independencia económica cooperándose de entre sí, se puede obtener sin falta éxitos también en la liquidación de la pobreza.