¿Quién es el culpable principal del crimen?

Se puede decir que vivir disfrutando de una vida verdadera con dignidad como un ser humano independiente en una sociedad libre de la subordinación, sumisión, explotación y opresión ha sido el deseo mayor de la humanidad durante largo tiempo.

Sin embargo, el hecho de que en muchos lugares del mundo se propagan aún más los actos criminales degenerados de lesa humanidad como los crímenes de pisoteo despiadado a la dignidad y los derechos del ser humano y de compraventa del ser humano con el dinero como mercancía provoca grandes preocupaciones de la sociedad internacional.

En diciembre de 2013, en la Sesión 68 de la Asamblea General de la ONU, con el propósito de facilitar el conocimiento sobre la situación de las víctimas del tráfico de los seres humanos incluyendo las mujeres y niños y promover sus derechos fue establecido el día 30 de julio como Día Mundial contra el Tráfico de las personas y se exhortó a todos los países miembros a intensificar la sanción legal a los criminales traficantes de seres humanos y ofrecer la protección y asistencia a sus víctimas.

Según los datos publicados recientemente por la Oficina sobre las Drogas y Crímenes de la ONU y varias entidades de derechos humanos la cifra de las víctimas del tráfico de seres humanos se incrementa súbitamente estimándose en unos cientos de miles anualmente y la mitad de ellas son mujeres adultas y la cifra de las víctimas infantiles se incrementó en más de 5 veces en comparación con el tiempo pasado.

¿Entonces la culpa de tales crímenes que obligan a las masas populares trabajadoras el destino del esclavo de la versión moderna sería un problema relacionado simplemente con unos cuantos traficantes de seres humanos y colectivos criminales?

Teniendo en cuenta de que la mayoría de las víctimas del tráfico de seres humanos del mundo son personas de los países en vía del desarrollo que sufren la pobreza económica y los dolores por los conflictos hace falta observar la causa que empuja a esos países al abismo de los dolores y desgracias.

Actualmente los países del occidente fomentan el extremo caos social y desorden perpetrando abiertamente los actos de intervención en los asuntos internos y de violación de la soberanía con el propósito de subordinar política y económicamente a los países en vía del desarrollo. Y mediante el actual injusto orden económico internacional controlan las arterias de la economía de estos países y les ocasionan solamente el círculo vicioso de la interminable crisis de la deuda y la pobreza.

Como consecuencia las calamidades de los conflictos y la extrema miseria que abruman a los pueblos de los países correspondientes y la concepción del valor de estilo occidental y el modo degenerado de vida que el Occidente propaga obstinadamente los incitan a la evacuación y emigración haciéndolos abrigar las erróneas ilusiones sobre el occidente y los traficantes de seres humanos sin perder la oportunidad los venden masivamente a todos los lugares del mundo engañándolos con todos los rumores.

El problema es que los lugares de los crímenes en que muchas mujeres y niños vendidos se ven obligados a la prostitución y al trabajo de esclavos son los países capitalistas del occidente en su mayoría.

Pero algunos Estados selectos están encubriendo las graves situaciones reales de derechos humanos de sus países y censuran a los países víctimas publicando todos los años el informe de derechos humanos que cuestiona los derechos humanos de los países en vía del desarrollo y en cada oportunidad diciendo sobre el fortalecimiento de la cooperación en la liquidación de los actos criminales de tráfico de los seres humanos hacen todo lo posible para ocultar su verdadera identidad como culpable principal del crimen y esquivar las miradas concentradas en ellos.

Un funcionario del gobierno de un país quien controla los actos criminales de tráfico de seres humanos burló y criticó mordazmente al mundo del occidente en una entrevista con la TV diciendo que es extraño evaluar a los países de las víctimas del tráfico de seres humanos como los atrasados y los países adonde fueron llevadas las víctimas como los positivos.

El fuego no puede estar escondido ni encerrado.

La sociedad internacional tiene que observar con atención la causa de los actos criminales de tráfico de seres humanos que ensucian a la sociedad humana y luchar firmemente contra las maquinaciones de penetración política y económica y los actos de violación de la soberanía de los Estados selectos que causan todos los crímenes de lesa humanidad sin tolerarlos jamás.