La dignidad humana que no se puede infringir en absoluto

Disfrutar plenamente la genuina vida con la dignidad como ser humano independiente en un mundo sin ningún tipo de dominación y subyugación constituye el anhelo y deseo de la humanidad que se mantiene de siglo en siglo.

Partiendo de esto, en diciembre de 1949, la Asamblea General de la ONU aprobó la Convención para la Supresión del Tráfico de Personas y la Explotación de la Prostitución de Otros y fijó el 2 de Diciembre como “Día Internacional de Abolición de Esclavitud”.

Aunque han transcurrido mucho tiempo desde aquel entonces, se perpetran incesantemente los actos criminales que violan y destruyen la dignidad del ser humano debido a que todavía se mantienen los vestigios de la sociedad esclavista que se ha desaparecido ya en la primera orilla lejana de la historia de la humanidad y esto provoca gran preocupación e inquietud del mundo.

En la ceremonia conmemorativa del “Centésimo aniversario de la Fundación de la Organización Internacional del Trabajo” que se realizó en abril del año pasado en la ONU, el presidente de la Asamblea General de la ONU dijo que más de 40 millones de personas se ven forzados a la versión moderna de vida esclava y 80 millones se degradan en victimas del comercio transatlántico de esclavos, así como el director ejecutivo de la Organización Internacional del Trabajo aclaró que en las regiones de África y países de las regiones de conflicto no se han erradicado aún los trabajos forzados e infantiles y sigue el ilegal comercio de esclavos.

Hace varios años, en la reunión de alto nivel sobre la prevención del tráfico de personas, el secretario general de la ONU, mencionando sobre la actual situación en que los refugiados que aumentan drásticamente llegando a convertirse en objetos del tráfico humano, señaló que la sociedad internacional, unida entre sí, debe ir demoliendo los detestables actos criminales de tráfico de seres humanos.

Los criminales que fabrican y ejecutan la versión moderna del comercio de esclavos estiran particularmente sus garras a los países cuyas soberanías son violadas y en las que se propagan el caos y desorden social, así como obtienen enormes ganancias vendiendo a muchas mujeres y niños a todos los lugares del mundo a través de los métodos de fraude, estafa, secuestro y violencia de toda índole.

¿Qué nos hace conocer las trágicas escenas en las que muchas mujeres que deben pasar valiosamente sus tiempos juveniles como flores se degeneran en prostitutas y los niños de huesos inmaduros son forzados a enfrentar a las ensangrentadas lluvias de balas con cascos anchos como maquinas con aliento?

Es una seria lección de que si pierde la dignidad y soberanía del país, ningún pueblo del mundo puede librarse del destino de esclavo de la versión moderna

Se puede decir que el hecho de que en la sociedad actual todavía se propaga la trágica corriente degenerada en que muchas personas son vendidas por el dinero siendo consideradas como mercancías y son forzados a trabajos duros y subyugaciones, constituye claramente la vergüenza y desgracia de la humanidad y una de las tareas acuciantes que todos los países tienen que resolver juntos.

La sociedad internacional tiene que intensificar debidamente las ejecuciones de las leyes internacionales por aplastar los actos criminales de lesa humanidad tales como el forzamiento de esclavitud de versión moderna que viola despiadadamente los derechos y la dignidad del ser humano e impide el progreso social y desarrollo de la civilización humana, así como, todos los países, unidos entre sí, tienen que unirse a los esfuerzos internacionales por el aseguramiento de la justicia internacional y derechos humanos genuinos.