La realidad completamente diferente observada a la luz del destino de los niños

La humanidad hizo claro a través de la “Declaración de los Derechos de los Niños”(1959) y “Declaración sobre los Derechos de los Niños”(1989) sobre el hecho de que los niños poseen los derechos a ser protegidos especialmente por la familia y sociedad y las adoptó respectivamente en la Asamblea General de la ONU.

Desde muy temprano, en nuestro país, pese a las crecientes maquinaciones de sanciones, aislamiento y aplastamiento de las fuerzas hostiles, cuando nacen los niños el Partido y Estado se encargan totalmente de su crianza, así como los cuidan y se responsabilizan hasta de su futuro.

Gracias a que se adoptó la Ley sobre la Crianza y Educación de Niños en 1976, los jardines y clases infantiles crían a los niños por cuenta del Estado y la sociedad, así como todos los jóvenes y niños, bajo los beneficios de sistema general de enseñanza obligatoria gratuita de 12 años, estudian y hacen florecer sus esperanzas y talentos sin discriminación y preocupación alguna.

Al materializarse estrictamente la noble política de amor del Partido a la nueva generación y al futuro, en los mejores lugares de todos los confines del país, desde la isla solitaria hasta las montañas remotas, se construyen modernos establecimientos de crianza y educación docentes y los palacios de escolares y niños – bases para educación extraescolar -, así como los niños crecen sanos y valientes, ya que se levantan magníficamente los orfanatos, asilos infantiles y escuelas primarias y secundarias para huérfanos.

Los extranjeros que lo han presenciado en nuestro país con sus propios ojos no escatiman los elogios diciendo unánimemente que la RPDC, que exalta a los niños como Reyes del país, es justamente el Reino de niños y el sistema de crianza y cuidado de la salud de niños y educación de la RPDC es el único ejemplo y el máximo de lo máximo que de ninguna forma se puede imitar.

Sin embargo, si hoy día solo tenemos en cuenta el caso de Japón, después de que ha transcurrido mucho tiempo desde que se adoptaron declaraciones y convenciones internacionales, muchos niños se degeneran en víctimas de la pobreza, maltratos y maldades sociales de toda índole y la solución del problema de niños se encuentra en un estado serio como siempre.

Según el reportaje más reciente de la prensa de este país, el número de los niños que recibieron daños por los maltratos en 2020 llegaron a una cifra de 10, 6960, incrementando 8.9% en comparación con el año pasado.

No es algo casual que en febrero de 2019, el Comité de la ONU para los Derechos de los Niños muestre preocupaciones sobre el hecho de que en Japón se produzcan con una frecuencia muy alta las violencias como los maltratos a los niños y exija a las autoridades de Japón tomar medidas.

La situación es tan seria que en Japón dicen que van a establecer “Agencia de Niños”, una organización integral que actúe en mando del Estado, para prevenir la reducción de la tasa de natalidad, los maltratos a los niños, la pobreza y la diferencia en la educación.

Constituye la realidad de la sociedad de Japón los hechos de que los niños se marchitan sin poder hacer florecer el capullo de flor, ya que no se eliminan la violencia de los niños y maltratos a los niños en las familias y escuelas, el crimen infantil y suicidio, así como aparecen las extrañas palabras de “niños en la lista de espera” y “la cultura de suicidio”.

Se puede decir que el asunto de criar a los niños de nueva generación los cuales están relacionados directamente con el porvenir del país es espejo que refleja el futuro de la sociedad correspondiente.

¡La realidad completamente diferente que se puede presenciar a través de nuestros niños bendecidos que bajo la protección del Estado crecen cantando la canción de “Somos los más felices en el mundo” sin ninguna sombra en la cara y los niños japoneses que se marchitan en medio de desesperanza y agonía privados de todos los sueños y esperanzas!

En caso de que la “Agencia de Niños” que Japón sostiene establecer no pase de ser solo en mero establecimiento de una organización, nunca será posible que desaparezcan la reducción de la tasa de natalidad y las tragedias de maltrato a los niños y violencia y suicidio de los niños y estas permanecerán como una enfermedad crónica institucional.

 

Instituto de Estudio sobre Japón del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular Democrática de Corea