La extremidad de las maquinaciones de tergiversación de la historia-la “Respuesta Escrita” del gobierno japonés

Las abiertas maquinaciones de tergiversación de la historia de las autoridades del gobierno japonés que intentan borrar de la historia al crimen de esclavitud sexual y el hecho del reclutamiento forzado de los coreanos  perpetrados por el militarismo japonés, están llegando hoy día a su extremidad.

El día 27 de abril, el gobierno de Japón, en la reunión del gabinete adoptó la “Respuesta Escrita” con respecto al asunto de la esclavitud sexual y reclutamiento forzado de los coreanos perpetrados por el ejército japonés.

Japón, en la “Respuesta Escrita”, sostuvo que expresar como “consoladoras del ejército” en referencia a las víctimas del crimen de esclavitud sexual del ejército japonés no es apropiado debido a que se puede causar  malentendidos y, por tanto, hay que usar el término de  “consoladoras” y, así mismo, con respecto al reclutamiento forzado de los coreanos aclaró como posición gubernamental que no es apropiado expresarla como “trabajo forzado”  sosteniendo el absurdo pretexto de que el reclutamiento y leva para el trabajo basado en el “Orden de Reclutamiento Nacional” y el trabajo efectuado por mediación del gobierno no corresponde al “trabajo forzado” definido  en el “Tratado sobre el Trabajo Forzado” que entró en vigor en 1932.

La sociedad internacional, con respecto al reclutamiento forzado de los coreanos para el trabajo forzado y la esclavitud sexual del ejército japonés, ratificó como crimen de lesa humanidad que corresponde a 55 categorías criminales incluyendo la Cláusula C del Artículo 6 prescrito por la Tribunal Militar Internacional de Núremberg y el Artículo 5 prescrito por la Tribunal Militar Internacional del Lejano Oriente de Tokio, y en la Corte Internacional de las Mujeres de Crímenes de Guerra que tuvo lugar en el año 2000 en Tokio, se revelaron claramente en base de los testimonios de las víctimas e innumerables documentos objetivos el hecho de que Japón movilizó las autoridades militares y gubernamentales para la institucionalización de la esclavitud sexual militar en el tiempo de guerra.

Sin embargo, el hecho de que el gobierno de Japón haya decidido nuevamente la “Respuesta Escrita” que apuñala las heridas de las víctimas constituye un acto intolerable de desafío que trata de evadir a toda costa la responsabilidad estatal e introducir el tergiversado concepto histórico y revanchismo en la mente de los descendientes camuflando el crimen del pasado lleno de olor a sangre y repetir la historia de agresión.

Lo demuestran sobradamente el rendimiento de culto de los políticos japoneses al Santuario Yasukuni y la tergiversación de los libros de historia, el intento de reforma de la constitución y la reubicación de los efectivos de “fuerza de autodefensa” y las maquinaciones del incremento de las fuerzas armadas que se desenvuelven con el propósito del arrebato del territorio de los países vecinos.

No habría un error tan garrafal si japón pensara que junto con el transcurso del tiempo se puede encubrir con musgos  y hojarascas de olvido inclusive a la historia de agresión y barbaridades criminales del pasado.

El crimen de los militaristas japoneses que en el siglo pasado destruyeron la paz y violaron los derechos humanos, siendo un enorme crimen de lesa humanidad de talla especial que no tiene prescripción, es algo obvio que hoy día, no se admiten las maniobras que persiguen encubrir su carácter agresivo y coercitivo con el mero cambio de la expresión y frase.

Al contrario, sería apropiado expresar que la “Respuesta Escrita” que ha adoptado el gobierno japonés devino una “carta de acusación” y “carta de denuncia” la cual, al burlarse de la justicia de la sociedad internacional y la conciencia de la humanidad, puso al descubierto su  vulgaridad moral y cinismo.

 

Profesor. Dr.

Candidato Académico Jo Hui Sung

Presidente de la Sociedad de Historia

Investigador Superior del Instituto de Estudio sobre Japón del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular Democrática de Corea