Declaración del vocero de MINREX de la RPDC

El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular Democrática de Corea hizo pública el día 2 la siguiente declaración.

El 28 de abril, en un comunicado publicado en relación con un “acto” organizado por las entidades de DDHH anti-RPDC, el vocero de Departamento de Estado de Estados Unidos describió como “violación de DDHH” las medidas profilácticas tomadas por nuestro Estado para defender la seguridad de los habitantes y provocó una grave provocación política ofendiendo a nuestra máxima dignidad.

El MINREX de la RPDC denuncia categóricamente la presente provocación de EE.UU., al considerarla como una muestra intensiva de la política hostil a la RPDC destinada a denigrar la imagen de nuestro Estado y como una violación abierta contra la soberanía del país socialista.

El “problema de DDHH” de que habla ruidosamente el país norteamericano no pasa de ser un complot político inventado para exterminar nuestra idea y régimen.

No tiene calidad de hablar de ese tema EE.UU. que impuso a nuestro pueblo innumerables desgracias y penalidades recurriendo a la inaudita y perversa política hostil.

En este país, casi todo el día, muchas personas pierden la vida por la desigualdad social y la discriminación racial y murieron más de 580 mil habitantes por contagio de la COVID-19. De veras, EE.UU. es el infierno de DDHH y el país fracasado en la prevención antiepidémica.

En el “mundo de civilización”, que se elogia tanto por EE.UU., el número de las víctimas causadas por el tiroteo supera al año 40 mil y se reportan sucesivamente los crímenes de toda índole.

Merecidamente, EE.UU. debe aceptar la investigación internacional sobre sus perversas violaciones de derechos humanos y encargarse de la entera responsabilidad.

Ya hemos declarado que haremos enfrentamiento más rotundo al ataque contra nuestra máxima dignidad, más noble y más preciosa que la vida.

Entonces, el presente insulto de EE.UU. a nuestra máxima dignidad constituye una señal obvia de que ellos están preparando la confrontación total con nosotros y da una respuesta clara a cómo nos enfrentaremos con nuevo poder de EE.UU.

Para nosotros, DDHH es la soberanía del Estado.

Ya que el país norteamericano ha expuesto abiertamente su intención de aplastar a nosotros con la “represión tajante”, negando nuestra idea y régimen y abusando de los DDHH como un instrumento de intervención en los asuntos internos y como arma política para derrocar el régimen socialista, no vemos obligados a tomar las medidas correspondientes.

Hemos aconsejado reiteradamente a EE.UU. que será perjudicado si nos atenta.

EE.UU. se arrepentirá sin falta de su desprecio a nuestra advertencia y su imprudencia.